Finitud y tiempo

Finitud y tiempo: La rebelión de los conceptos

Julián Serna Arango
Series: Filosofía
Copyright Date: 2009
Edition: 1
https://www.jstor.org/stable/j.ctt14bs536
  • Cite this Item
  • Book Info
    Finitud y tiempo
    Book Description:

    "Reivindicar el tiempo como tiempo plural, abierto al futuro; como tiempo sincronizado con nuestros propios ritmos, subjetivo, además; Como tiempo simultáneo, cuando las experiencias alternan con las expectativas, inclusive: no reducirlo, en cambio, al tiempo lineal, uniforme y vacío, constituye la vía para legitimar la diversidad de mundos: el histórico en el que somos otros, el interior en el que somos todo, el de la cotidianidad en el que somos muchos y el de la física en que somos extras, lejos de dejarnos tiranizar por uno de ellos." Libro en coedición con la Universidad Tecnológica de Pereira (Colombia).

    eISBN: 978-958-665-136-3
    Subjects: Philosophy

Table of Contents

  1. Front Matter
    (pp. 1-6)
  2. Table of Contents
    (pp. 7-12)
  3. I. A MODO DE INTRODUCCIÓN
    (pp. 13-18)

    Cada palabra, cada uso de cada palabra para ser más exactos, es una apuesta sobre el mundo, una jugada que crea ciertas expectativas y nos compromete con determinados prejuicios, y resulta útil, pertinente, si se adapta a los esquemas dominantes, o, en su defecto, coloniza para el ser lo que antes era nada, si ensambla metáforas protagónicas, si su música nos cautiva. Una vez conquistado su nicho, configurado su nodo, dentro de la red de significados y sentidos que hemos ido construyendo conversación tras conversación, lectura tras lectura, la palabra nos gobierna, nos marca, nos trasmite sus énfasis, y no...

  4. II. DEL TIEMPO “ESPACIALIZADO” POR LA GRAMÁTICA AL TIEMPO REINICIADO POR LA CULTURA
    (pp. 19-52)

    En su ensayo titulado “Nueva refutación del tiempo”, Borges se propone impugnar el tiempo, emulado por Berkeley quien había hecho lo propio con el mundo exterior, y en particular, con la materia, y por Hume, a quien se adeuda la disolución del yo, y le opone la eternidad, en primer lugar, la plenitud del instante, enseguida. Al final Borges reconoce su fracaso, cuando se rinde ante el paso del tiempo que nada perdona. No obstante, en vez de reivindicar la existencia del tiempo lineal, del tiempo fugaz e irreversible, como podría esperarse, el poeta sorprende con una aseveración simple, categórica,...

  5. III. FINITO Y RELATIVO
    (pp. 53-64)

    Imaginémonos dos ejércitos dispuestos a entrar en batalla. Estamos en el siglo VI a. C., cuando los conocimientos relativos a los fenómenos celestes eran básicamente especulativos. De golpe sobreviene un eclipse. impresionados por la singularidad del fenómeno ambos ejércitos se retiran. Esto acontece en el 585 a. C., cuando lidios y medas se aprestaban a dirimir un litigio por la vía de las armas, según relata Herodoto. De haberse dado la batalla, si el resultado hubiera favorecido a los lidios por ejemplo, otras hubieran sido las relaciones entre Grecia y Persia, y el destino de Occidente se habría alterado. Europa,...

  6. IV. LOS ÉNFASIS PARA DIOS
    (pp. 65-78)

    En “Palermo de Buenos Aires”, incluido enEvaristo Carriego,Borges aventura el siguiente comentario: “[...] la vida es pudorosa como un delito, y no sabemos cuáles son los énfasis para dios” (Borges, 1989, v. 1, p. 107). He ahí un acierto literario que además da qué pensar.

    “[...] la vida es pudorosa” porque no lo muestra todo. La vida hubiera podido ser transparente, pero no lo es; para el animal acaso lo sea, para nosotros no. Que la vida sea así y no de otra manera induce a percibirla como un laberinto, nos pone a prueba si todavía no la...

  7. V. NI METAFÍSICA NI NIHILISMO
    (pp. 79-94)

    La filosofía platónico-aristotélica reivindica la existencia de un modelo, un ideal. Otro tanto sucede con el monoteísmo. Hijos de un mismo Dios, fieles de una misma iglesia, comprometidos con una misma gesta, la de la salvación, el hombre reconoce en la Divinidad el principio y el fin de todas las cosas, como fuera expuesto por Juan escoto eriúgena en suDivisión de la naturaleza.Al amparo de metafísicas y monoteísmos, la sociedad se hace jerárquica; el Estado, despótico; la educación, confesional. La disidencia, en cambio, es desvío, cuando no herejía o subversión. Acreditado por la filosofía, santificado por la religión,...

  8. VI. LA POSTONTOLOGÍA DE JANKE. EN CONTRAVÍA CON LA SIMPLIFICACIÓN DEL DISCURSO
    (pp. 95-112)

    Aunque no hay metafísica, sino metafísicos, es evidente que a los pensadores en cuestión los une un cierto aire de familia en la terminología del último Wittgenstein. Que se reconozca en la metafísica una tradición, y en los metafísicos, la tribu de cazadores de esencias, se debe ante todo a sus contradictores, y en primer lugar, a Nietzsche, cuando se ocupa de la concepción de mundo platónico-cristiana, a la par que inicia otra “tradición”, la de los pensadores perspectivistas, posmetafísicos, entre los que destacamos a Janke, sin olvidar que los vínculos del último al primero están garantizados por Heidegger. De...

  9. VII. A MODO DE CONCLUSIÓN
    (pp. 113-118)

    Del cruce de la gramática griega con la escritura alfabética, encriptada por su condición de escritura continua, derivan una serie de hábitos intelectuales como la causalidad lineal, la vinculación del sujeto con el agente, propia del sistema nominativo-acusativo, un Método con mayúscula y el principio de no-contradicción, así como la colonización del concepto de mundo por el concepto de espacio, la parcelación del horizonte del sentido en sustanciasesencias, adelantada a través de metáforas ontológicas (Lakoff y Johnson), el primado de la definición y las taxonomías, la idea de objetividad, inclusive. Todo lo cual reforzaría la concepción del tiempo como tiempo...

  10. ÍNDICE DE NOMBRES
    (pp. 119-124)