Cuando nada concuerda

Cuando nada concuerda

Eduardo Escobar
Series: Literatura
Copyright Date: 2013
Edition: 1
https://www.jstor.org/stable/j.ctt14bs5r1
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    Cuando nada concuerda
    Book Description:

    ¿Qué hacían los nadaístas de Medellín aquellos días de su primera insurgencia? Eduardo Escobar, uno de los fundadores del grupo, el más joven de todos y uno de sus escritores más juicioso y prolífico, recuerda en esta crónica y ensayo las primeras experiencias literarias y vitales de esa pandilla de muchachos , casi todos menores de edad entonces, que, con cómica arrogancia se decían locos, geniales y peligrosos; sus fantasmas interiores; las relaciones que mantenían con el Dios de sus padres, con el diablo de sus padres y con las mentiras sociales que los oprimían, y las ilusiones, los proyectos y los libros que leyeron a su modo ecléctico e irresponsable.

    eISBN: 978-958-665-243-8
    Subjects: Language & Literature, Political Science

Table of Contents

  1. Front Matter
    (pp. 1-6)
  2. Table of Contents
    (pp. 7-8)
  3. CUANDO NADA CONCUERDA DE EDUARDO ESCOBAR
    (pp. 9-12)
    Ángel Nogueira Dobarro
  4. JUSTIFICACIÓN
    (pp. 13-26)

    En el capítulo V, parte novena, deLos Buddenbrook, la primera novela de thomas Mann, publicada en 1901, Thomas Buddenbrook acaba de cumplir cuarenta y cuatro años y se siente enfermo y cansado; contempla su vida con resignación; le parece que la familia que ha dirigido por años va camino de perder su viejo vigor, que comienza a desesperar, harta de sus tareas positivas, incrédula en los valores de la burguesía que encarna. Todos sus empeños han desembocado en un ser débil y retraído, llamado Hanno, de nombre Johann, que se da a la música, y esconde en la estética...

  5. LA PREGUNTA DE DIOS
    (pp. 27-58)

    Las mentiras convencionales de nuestra civilizaciónfue un libro muy frecuentado en Medellín, por los adolescentes de los años cincuenta, junto conEl infierno, de Henri Barbusse, una novelucha sórdida y sicalíptica,Las flores del Mal y Los paraísos artificialesde Baudelaire, y lasOdas elementalesde Pablo Neruda. Quién sabe de dónde sacaría Amílcar Osorio, entonces apodado U., ese libro muy usado, en rústica, de blandas pastas negras, y con un aguafuerte en la portadilla donde su autor mostraba el aire de un sapo coronado por un gorro ruso. Quizás había pertenecido a algún liberal de su familia, a...

  6. LA HIGUERA ESTÉRIL
    (pp. 59-88)

    Gonzalo Arango recordó en el primer manifiesto nadaísta una rara cita de Kafka, una de las pocas que en la obra de ese escritor deprimente encierra un consejo positivo, un llamado a la fortaleza y la esperanza. Pero Kafka nos deslumbró sobre todo por su desesperación que consonaba con nuestro pútrido estado interior. LeímosLa metamorfosiscon espanto, como una alegoría de nuestra propia marginalidad. Y laCarta al padre, con la comprensión de unos que estábamos con frecuencia en pugnas dolorosas con los nuestros, incapaces de comprender que hubiéramos decidido hacer la vida en la literatura, en una sociedad...

  7. EL PROBLEMA DEL PATAS
    (pp. 89-106)

    Parece un contrasentido que el fundador del nadaísmo, en los albores del movimiento, declarara que había sido enviado por el Demonio para inquietar los espíritus y revolver las conciencias, y que al mismo tiempo se autonombrara Profeta, diera a sus amigos el tratamiento de Monje, y bautizara su primera guarida “guarida”, cuando escapó de la clerical Medellín, El Monasterio. La contradicción podría atribuirse al humor negro que caracterizó sus primeros escritos publicados con el fin de escandalizar. Pero también al talante del movimiento, al espíritu religioso, oculto en su actitud revolucionaria, a veces expresado desde la blasfemia atorrante, el insulto...

  8. IMPERIO Y NECESIDAD DE LA MENTIRA
    (pp. 107-128)

    El Diablo fue graduado como Padre de la mentira cuando la fábula semita le endilgó la responsabilidad del fraude de la manzana de Eva que condenó a la humanidad al exilio en la Historia, a la errancia por la dimensión temporal y a ir vestida como si el cuerpo fuera robado o el aditamento impublicable de otra cosa más noble todavía por dilucidar. Pero el Diablo es también un símbolo de la libertad. Sunon serviam lecostó la expulsión del coro de los ángeles, dice un mito, y Lucifer, el más hermoso de los amigos de Dios, el ángel...

  9. LA MODA Y LA FARSA
    (pp. 129-150)

    Comenzando los años sesenta, los transeúntes por la inocente y luminosa carrera Junín de Medellín, entre la avenida La Playa, que así se llamó aunque no había mar ni río, y el Parque de Bolívar donde vivían los ricos de la ciudad en casonas inglesas de antejardines vallados con lanzas de hierro, recibieron un volante impreso en un papel rosa de mala calidad, con una advertencia: “Somos los camisas rojas, y qué”. Los mensajeros, un grupo de muchachos con los ojos inyectados por la desesperación, la esperanza o la marihuana que decían acostumbrar (camisas rojas, medias rojas, melenas alborotadas), formaban...

  10. SUCEDIÓ EN UN EQUÍVOCO PARAÍSO
    (pp. 151-166)

    Cuando Amílcar Osorio, atendiendo a una gentil invitación mía, fumó marihuana la primera vez, una noche, al borde de los años sesenta, en Medellín, en los límites del barrio Manrique, una comunidad de obreros y artesanos de calles empinadas y oscuras, exclamó con una sonrisa esparcida por toda la cara de carnero que Dios le dio: “Me siento como si me hubiera tragado un circo”. Y agregó, al cabo de un silencio largo, y parpadeando como siempre cuando algo lo sorprendía: “Con payasos y todo”.

    Acabábamos de inventar el nadaísmo, no habíamos entrado en los veinte años que nos conferían...

  11. AUTORES PROHIBIDOS
    (pp. 167-182)

    La crónica de los libros abunda en sucesos trágicos y pintorescos. En ocasiones sus autores fueron convertidos en los héroes de su tiempo con mayor mérito que los magnates que los agasajaron, los generales que los pusieron presos o los mataron, y que los políticos que a veces tergiversaron sus intuiciones. Muchas mediocridades deben el recuerdo de la posteridad a un escribano que las ensalzó o humilló. Virgilio salvó a Mecenas del olvido. Dante inmortalizó un montón de personajes de quienes la humanidad habría dejado de acordarse de no haber pasado a laComedia.Y el mismo Dios se hubiera...

  12. VIGENCIA DE ALBERT CAMUS
    (pp. 183-196)

    En medio de atrocidades, deslumbramientos, hallazgos felices y desgracias inenarrables, el siglo XX manifestó las quintaesencias de una civilización en litigio perpetuo, de unas formas temporales y de unas maneras de entender el mundo y la vida que no tenemos más remedio que padecer, aceptar y querer, y a veces repudiar. Todas las palabras que el pasado había llenado de prestigio fueron releídas para su escenario: patria, libertad, destino, individuo fueron redefinidas y desmontadas de sus viejos sentidos, y puestas en otras perspectivas. Detrás de la muerte de Dios y de la destitución del alma que fue su otra osadía,...

  13. UN MAGO VISTO POR UN PROFESOR INGLÉS
    (pp. 197-212)

    Hace años Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa estuvieron en el centro de un escándalo que hubiera pasado desapercibido entre seres comunes y silvestres, cuando este, amigo entrañable de García hasta esa fecha, le propinó, en una fiesta cultural, una trompada que retumbó en las páginas de los diarios más allá de las secciones, cada días más magras además, dedicadas a la literatura. Dicen que fue por un asunto de faldas.

    A partir de ese día García Márquez debió soportar la animadversión de su colega peruano, que incluso sacó del cuerpo de su obra laHistoria de un deicidio,...

  14. ACERCA DE HABLA, MEMORIA
    (pp. 213-232)

    Como una reacción saludable contra las posturas proféticas del escritor derivadas del espíritu romántico, el siglo XX vio surgir otra clase de autores, que desdeñando el papel del redentor y el exhibicionismo de los aficionados de la prédica moral o política, se decidieron por los tonos indirectos, llegando a considerar justificado el ejercicio de escribir si conseguía crear personajes inolvidables con palabras, como el pintor lo hace con colores, y contar historias que se sostuvieran por sí mismas alrededor de una estructura diseñada con inteligencia. Mi generación se inclinó sobre todo a favor de los autores conflictivos, los combativos, los...

  15. LA INOCENCIA ENVENENADA
    (pp. 233-246)

    De tanto en tanto vuelve a ponerse de moda, como los pañuelos al cuello, las solapas anchas y las botas de caña alta, el embrujo inmortal de la Lolita, ese demonio de la inmadurez femenina que glorificó la novela de Nabokov, el aristócrata ruso experto en mariposas, desplegándola en toda su voluptuosidad, gloriosa perversión, poder seductor y belleza efímera.

    Nabokov no olvidó reconocer el destino ramplón de ser biológico y social de su niña, condenada a crecer, destinada a la preñez y a las ruinas de la domesticidad: el final deLolita,con la protagonista casada con un hombre vulgar,...

  16. PROGRESO Y CONFUSIÓN
    (pp. 247-274)

    ¿Por qué mueren los hombres? Porque aman la vida con demasiada intensidad. Así dice elTao Te Ching,en la traducción de Chu Ta Kao, mi predilecta entre las diez o doce que conservo, todas tan diferentes que parecen libros distintos. Pero todas coinciden en la misma intuición: hay un solo conocimiento confiable, y comienza cuando nos inmunizamos contra los venenos de la esperanza. Y contra los andamiajes construidos por la razón y la lógica que solemos confundir con la realidad.

    Entre los excesos de la virtud y el vicio, el hartazgo de los lupanares, y el nihilismo de los...

  17. EN EL PUNTO MUERTO DE LA ESCRITURA
    (pp. 275-296)

    … mientras se escribe, se aprende: escribir también es releer, reconsiderarse. La originalidad de la personalidad es imposible: en el origen está sola la palabra que en el escritor se refleja, se reinventa, se deshace, se reconstruye, camina. Obedecemos a la lengua cuando creemos someterla. En este sentido toda escritura es sagrada porque es revelación, revelación de la vida a través del habla, de las cosas mudas por el idioma. Mientras escribimos, a veces se nos da algo, se nos dan cosas que no esperábamos. Yo descubro, de vuelta a los libros que leyeron en la juventud esos muchachos de...

  18. ÍNDICE ONOMÁSTICO
    (pp. 297-304)
  19. Back Matter
    (pp. 305-312)