¿Reformar o abolir el sistema penal?

¿Reformar o abolir el sistema penal?

Diana Patricia Arias Holguín
Copyright Date: 2015
Edition: 1
https://www.jstor.org/stable/j.ctt15sk9qh
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    ¿Reformar o abolir el sistema penal?
    Book Description:

    La obra reúne un conjunto de trabajos de investigación que abordan una temática común en el mundo occidental: el debate político y moral sobre el castigo penal. Las disertaciones en torno al castigo penal se construyen aquí a partir de rigurosos análisis que atraviesan la filosofía moral, la política, la criminología y el derecho penal y que, pese a su diversidad, encuentran un denominador común: la indignación frente al sufrimiento producido en esa institución total que es la prisión y la insistencia en que la expresión de las ideas acerca del castigo son un modo de reivindicar que esa administración y esa ejecución del sufrimiento humano no se hace en nombre de todos.

    eISBN: 978-958-665-350-3
    Subjects: Law

Table of Contents

  1. Front Matter
    (pp. 1-6)
  2. Table of Contents
    (pp. 7-8)
  3. CONSIDERACIONES EDITORIALES
    (pp. 9-12)
    Diana Patricia Arias Holguín
  4. INTRODUCCIÓN. Indignación, reflexión y resistencia
    (pp. 13-54)
    Diana Patricia Arias Holguín

    Este libro está conformado por seis capítulos más la introducción. Estos contienen varias reflexiones y resultados derivados, algunos de proyectos de investigación y, otros, del trabajo realizado en el contexto de semilleros de investigación. Pese a que sus autores no se reunieron en una única investigación, sí abordan una temática común que es crucial alentar en el “mundo occidental”:¹ el debate político y moral sobre el castigo penal.

    La pregunta ¿Reformar o abolir el sistema penal?, que ha orientado, en mayor o menor medida, la construcción de los resultados de investigación que se publican en este libro, se ha elegido...

  5. Primera parte Algunas preguntas centrales del abolicionismo penal:: por qué, cómo y cuándo abolir el sistema penal
    • REFORMAR O ABOLIR EL SISTEMA PENAL: ¿CÓMO?
      (pp. 57-78)
      Julio González Zapata

      El cómo del título de este artículo me ha despertado ciertas dudas. Dudé si elcómodebería estar entre signos de interrogación o de admiración. Haberlo colocado entre signos de admiración seguramente evocaría la imagen de quienes consideran que el sistema penal es algo natural, sin el cual es impensable cualquier sociedad, y reproduce la respuesta, casi siempre irritada, de quienes consideran que hablar de la abolición del sistema penal es asunto de lunáticos.

      Colocar elcómoentre signos de interrogación ofrece una mayor apertura. Puede evocar la petición de un procedimiento para hacerlo, pero, sobre todo, exige que se...

    • HUMANIDAD E INHUMANIDAD. La ignominia de la cárcel
      (pp. 79-138)
      Gloría María Gallego García

      El castigo es siempre un mal que se impone con la intención declarada o implícita de infligir sufrimiento en respuesta a la infracción cometida; es un acto coactivo que priva mediante la fuerza de bienes fundamentales, como la salud, la libertad, la vida, la propiedad, la intimidad o el trabajo. Supone una relación de desaprobación entre la instancia que aplica el castigo y el castigado y, además de causar aflicción, tiene un contenido simbólico dirigido a expresar la pretensión de autoridad del poder en la sociedad y remarcar la validez de ciertas reglas sociales o legales frente al infractor y...

  6. Segunda parte De las cifras y las vergüenzas.: Razones de más para la abolición de la máquina del dolor
    • ¿MÁS PRISIONES?
      (pp. 141-166)
      William Fredy Pérez Toro

      Comenzando el siglo XXI había 8.707.428 personas detenidas preventivamente o condenadas en las cárceles de 216 países.¹ Al final de la primera década, la cifra era de 10.129.231.² Un crecimiento cercano al 16 %.³ Si se localiza un poco más el dato, en Suramérica, por ejemplo, la población penitenciaria era de 440.943 personas a principios de la década y de 915.559 en 2012. Un incremento cercano al 107 %.

      Y en el caso colombiano, el número de personas encerradas en cárceles y penitenciarías era de 49.302, en el año 2001, y de 114.284, en 2012. Un incremento del 132 %...

    • ¿MÓDULOS DE RESPETO O MÓDULOS DE LA VERGÜENZA? El experimento terapéutico y de control en las cárceles del Estado español
      (pp. 167-198)
      Paz Francés Lecumberri

      Cuando comparto algunas reflexiones e ideas sobre los llamados “módulos de respeto” siempre me encuentro obligada a hacer una serie de advertencias previas antes de explicar cuestiones como qué son, en qué consisten o cuál es su filosofía, para que el contenido de lo que voy a tratar de transmitir posteriormente se entienda en su justa medida.

      La primera de las advertencias que es imprescindible hacer es que no se puede hablar de un único modelo de módulo de respeto. En España existen tantos modelos como centros en donde se haya implantado esta metodología. De hecho esta es una de...

  7. Tercera parte ¿Hay vías de escape al derecho penal hoy?: Reflexiones urgentes
    • ¿ES POSIBLE QUE LA GRAMÁTICA DEL DERECHO PENAL LE PRESTE SERVICIOS A PROYECTOS DE DESCRIMINALIZACIÓN?
      (pp. 201-224)
      Juan Felipe Álvarez Arboleda

      Si bien debe considerarse el abolicionismo penal como aquel que plantea la eliminación total tanto del castigo, como del sistema penal, existe una división entre lo que se ha llamado abolicionismo moderado y abolicionismo radical (Pérez, 2003), este texto se enmarca dentro del primero, que a diferencia del segundo no propone la supresión total del sistema penal sino que “supone necesarioprescindir de partesdel sistema penal”, y que se diferencia “con los difundidos modelos de intervención mínima” en que “metodológica y lógicamente, el enfoque de estos últimos nopuedeprescindir de la pena” (Pérez, 2003, p. 163).

      En este...

    • ¿PUEDE SER LA MEDIACIÓN UNA VÍA DE ESCAPE? El peligro del “parasitismo” y la necesidad de enfrentarlo
      (pp. 225-256)
      Diana María Restrepo Rodríguez

      El punto de partida de este texto es muy claro y no pretende ocultarse. Se parte del convencimiento como idea y el compromiso como militancia, del abolicionismo penal en su más amplia expresión: la de la abolición de la cultura del castigo.¹ De esto se podría decir mucho, pero no es el objeto que ahora nos ocupa, por lo que simplemente presentaré las siguientes palabras de Guagliardo para explicarme: Por eso, el abolicionismoes extremista en el ámbito cultural, porque para realizarse tiene que exigir un cambio de mentalidad, una puesta en discusión de sí mismo,una mirada diferente a...