Jorge Oteiza, hacedor de vacíos

Jorge Oteiza, hacedor de vacíos

CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN
Copyright Date: 2011
https://www.jstor.org/stable/j.ctt6wpsb8
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    Jorge Oteiza, hacedor de vacíos
    Book Description:

    Jorge Oteiza, hacedor de vacíos es la primera biografía integral de la vida y obra de Oteiza (1908-2003), uno de los grandes escultores del siglo XX. Su actividad incansable le convirtió en un protagonista de la cultura del siglo XX en España, Latinoamérica (vivió en Argentina, Chile y Colombia) y desde luego en el País Vasco, donde se enclaustró ya en el último tercio de su vida, cuando evolucionó desde su primer regeneracionismo español cosmopolita al nacionalismo vasco radical. También trabajó el cine, la poesía, la arquitectura, la educación, la teoría estética y el activismo político. Creador poliédrico, paradójico y contradictorio, su vida nómada y atormentada ilumina uno de los rasgos esenciales de la modernidad: un arte de vanguardia que aspiraba a conquistar lo absoluto y derivó hacia una conciencia de fracaso impotente y exasperado.

    eISBN: 978-84-15817-64-2
    Subjects: History, Art & Art History

Table of Contents

  1. Front Matter
    (pp. 1-8)
  2. Table of Contents
    (pp. 9-12)
  3. Prólogo. Oteiza, para entendernos
    (pp. 13-16)
  4. 1 Infancia y juventud (1908-1935)
    (pp. 17-62)

    En su penetrante comentario de Thomas de Quincey y su libroUn comedor de opio,Baudelaire anota la importancia de los recuerdos de infancia para la comprensión cabal de una vida: «En las notas relativas a la infancia podemos encontrar el germen de los extraños ensueños del hombre adulto y, aún mejor, de su genio. Todos los biógrafos han comprendido, más o menos cabalmente, la importancia de las anécdotas relativas a la infancia de un escritor o de un artista. Pero, bajo mi punto de vista, no ha sido nunca suficientemente afirmada [...] ¿no sería fácil probar, mediante una comparación...

  5. 2 La peripecia en América (1935-1948)
    (pp. 63-114)

    El larguísimo viaje que estaba a punto de emprender apartó a Oteiza del trágico destino de Lekuona, Aizpúrua y muchos otros, pero ¿por qué decide marchar a América, un viaje muy costoso, en lugar de a París como quería? Puede que pesara la esperanza de conseguir el apoyo de la próspera colonia vasco-argentina, porque la expedición a la Argentina se había convertido en un recurso pecuniario para bastantes artistas vascos. Pero, como veremos enseguida, hubo otras razones nunca reveladas.

    El plan inicial era empezar por Argentina y dirigirse a México a través de Bolivia y Perú para visitar los monumentos...

  6. 3 En el ecuador de la vida (1948-1957)
    (pp. 115-172)

    Jorge Oteiza e Itziar Carreño desembarcaron en agosto de 1948. Regresaban a un país que también era muy distinto al de 1935, arruinado por la guerra y el boicot internacional, sometido a una dictadura feroz con resabios totalitarios.

    Primero buscaron instalarse en Madrid, donde vivían los padres de Oteiza. Trató de obtener un contrato en la Escuela de Cerámica; pero el director, Francisco Alcántara, sólo le permitió instalar un taller sin contratarle para profesor¹. A las pocas semanas recibió una oferta de una fábrica de porcelana para componentes eléctricos en Bilbao, y no dudó en aceptarla.

    La Guerra Civil todavía...

  7. 4 Salir del laberinto: del propósito experimental al arte sin objeto (1950-1960)
    (pp. 173-234)

    Oteiza dedicó diez años de una vida de duración considerable a conseguir su obra mejor. Su dedicación a la escultura había sido intermitente. A veces parecía tentado de abandonarla en beneficio del teatro, el ballet o la literatura. El caso es que no consigue una obra importante hasta bastante tarde. La mayoría de los grandes artistas del siglo la habían conseguido mucho antes. Dalí tenía veinticinco años cuando concibe con BuñuelUn perro andaluz;Picasso, veintiséis cuando pintaLes demoiselles d’Avignon;Duchamp inventa losready-madesa los veintisiete; Paul Klee fundaDer blaue reitercon Kandinski y Marc a los...

  8. 5 El arte después del arte (1959-1966)
    (pp. 235-302)

    «Terminaba de experimentar sobre mí quería decir cuando en 1959 he dicho que terminaba de experimentar estatua», escribe un tanto exasperado en 1968¹ para defenderse de quienes le acusan de impostor y de seguir haciendo escultura en secreto. La verdad es que, sin abandonar por completo el taller, cada vez dedicaba más tiempo a la arquitectura, el «cine experimental» y la educación estética. Proyectaba escribir un gran ensayo (o varios) sobre el renacimiento vasco, y comprometerse en actividades políticas contra la dictadura.

    Si el anuncio de Oteiza resultaba insólito en el provinciano panorama español, cobra sentido considerado en el cuadro...

  9. 6 El educador político (1966-1976)
    (pp. 303-348)

    La primera referencia expresa de Oteiza a ETA es un tanto intempestiva: la conferencia en homenaje a Eduardo Chillida de 1965. Allí denuncia la frialdad con que los capitalistas acogen sus peticiones de ayuda y acaba avisando —casi es una amenaza— de que, si no le toman en serio, teman en cambio a esos jóvenes: «Ahora os explicaréis la aparición de esa juventud disgustada, amenazante, que sabe lo que deja y lo que quiere, pero que no es peligrosa por su violencia porque su moral tradicional no le permite la violencia. Me refiero a ese movimiento popular en nuestra juventud...

  10. 7 ¿Quién es Oteiza? Nuevas interpretaciones (1976-2003)
    (pp. 349-386)

    Cuando muere Franco, el 20 de noviembre de 1975, Oteiza llevaba algunos meses instalado en la acogedora soledad de Alzuza. La transición democrática iniciada a continuación era otro nuevo e incierto desafío. La normalidad política arrumbó definitivamente los sueños de «revolución cultural», incluso en un sitio tan anormal como el País Vasco de la transición. En compensación, el arte iba a recibir un trato privilegiado, y era mucho más probable que Oteiza obtuviera el reconocimiento de su singularidad, como así fue. Que los artistas más admirados sean rebeldes o excéntricos no es ningún inconveniente, sino más bien una encantadora prueba...

  11. Bibliografía
    (pp. 387-398)
  12. Índice de ilustraciones
    (pp. 399-400)
  13. Índice de nombres
    (pp. 401-412)
  14. Back Matter
    (pp. 413-413)