La monarquía doceañista (1810-1837)

La monarquía doceañista (1810-1837): Avatares, encomios, denuestos de una extraña forma de gobierno

JOAQUÍN VARELA SUANZES-CARPEGNA
Series: Estudios
Copyright Date: 2013
https://www.jstor.org/stable/j.ctt6wpsvh
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    La monarquía doceañista (1810-1837)
    Book Description:

    La «Monarquía doceañista» fue la forma de gobierno que vertebraron los liberales en las Cortes de Cádiz. Se plasmó en muchos Decretos y sobre todo en la Constitución Política de la Monarquía Española aprobada por aquellas Cortes en 1812. Esta Constitución apenas estuvo en vigor seis años (entre 1812 y1814, entre 1820 y 1823 y entre 1836 y 1837), pero, además de su enorme proyección internacional, fue objeto de una muy interesante reflexión por parte de los exiliados españoles y se convirtió en un idealizado referente durante la vigencia del Estatuto Real (1834-1836). Aquí se estudian tanto las vicisitudes de la monarquía doceañista, dos veces derogada y tres restablecida, como los encontrados juicios que suscitó esta extraña forma de gobierno, que se abandonó de manera definitiva en 1837. Año en el que se aprobó una Constitución, muy distinta a la de 1812, que sentaría las bases de la futura monarquía española.

    eISBN: 978-84-15817-80-2
    Subjects: History, Political Science

Table of Contents

  1. Front Matter
    (pp. 1-8)
  2. Table of Contents
    (pp. 9-12)
  3. SIGLAS Y ABREVIATURAS
    (pp. 13-14)
  4. INTRODUCCIÓN
    (pp. 15-22)

    Este libro se ocupa de la teoría y práctica de una forma de gobierno, esto es, de una manera de entender y articular las relaciones entre los poderes encargados de llevar a cabo la dirección política del Estado, sobremanera el ejecutivo y el legislativo, aunque también el cuerpo electoral y el poder judicial, sin olvidarse del poder constituyente. A esta forma de gobierno la denomino «monarquía doceañista», pues fue la Constitución de 1812 quien la puso en planta. Una Constitución que estuvo en vigor apenas seis años: desde el 19 de marzo de 1812 al 4 de mayo de 1814,...

  5. Capítulo 1 MODELOS MONÁRQUICOS ANTE LAS CORTES DE CÁDIZ
    (pp. 23-70)

    En España no hubo un grupo republicano de cierta consistencia organizativa e ideológica hasta la segunda mitad del siglo XIX⁴. En las Cortes de Cádiz, desde luego, ningún diputado se manifestó a favor de la república. Esta forma de gobierno se identificaba en aquella Asamblea con la democracia directa de la antigüedad, con los excesos de la Convención francesa de 1793 y con el federalismo de los Estados Unidos. Si los ejemplos de laspolisgriegas y de la república romana resultaban impracticables y opuestos al sistema representativo, el régimen de guillotina y terror les repugnaba profundamente. En cuanto al...

  6. Capítulo 2 EL REY EN LA CONSTITUCIÓN DE 1812
    (pp. 71-158)

    Como se ha visto en el capítulo anterior, el primer Decreto que expidieron las Cortes el 24 de septiembre de 1810 había proclamado el principio de soberanía nacional de forma solemne. Este principio lo recogería más tarde el artículo tercero del texto constitucional de 1812, cuya redacción inicial decía:

    «La soberanía reside esencialmente en la nación, y por lo mismo le pertenece exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales y de adoptar la forma de gobierno que más le convenga». No faltaron diputados, como el joven y radical Toreno, que defendieron este principio recurriendo a las tesis iusnaturalistas del...

  7. Capítulo 3 LA ALTERNATIVA ANGLÓFILA DE BLANCO-WHITE EN EL ESPAÑOL
    (pp. 159-192)

    Además de periodista y ensayista político, que es la única faceta que en este capítulo se va estudiar, y tan sólo en el período de 1810 a 1814, José María Blanco-White (Sevilla, 1775-Liverpool, 1841) fue poeta, novelista, crítico literario, teólogo y pedagogo, tanto en su lengua materna como en la inglesa³. En realidad, Blanco fue, con Balmes y Donoso Cortés, uno de los pocos pensadores españoles del siglo XIX que tuvieron una notable influencia fuera de su país, tanto en Europa como en Hispanoamérica.

    Como la mayor parte de los intelectuales españoles de su generación, la llamada «Generación de 1808»⁴,...

  8. Capítulo 4 RETORNO AL ABSOLUTISMO Y PRIMER EXILIO LIBERAL
    (pp. 193-242)

    De acuerdo con el tratado que en diciembre de 1813 Napoleón y Fernando VII habían firmado en Valençay, en cuyo castillo este último había permanecido cautivo durante estos años, el «Deseado» debía regresar a España como monarca legítimo. Pero tanto el Consejo de Regencia como las Cortes ordinarias (cuyas sesiones se abrieron el 1 de octubre de ese año) reaccionaron con indignación ante la firma de este tratado que ponía en entredicho las competencias constitucionales de los representantes de la nación española y los acuerdos de alianza con Gran Bretaña. No sólo los diputados liberales, sino también los realistas, mayoritarios...

  9. Capítulo 5 LA MONARQUÍA DOCEAÑISTA DURANTE EL TRIENIO
    (pp. 243-318)

    Tras los intentos fallidos de Mina, Porlier, Richart, Renovales, Lacy, Vidal y los conspiradores del Plan Beitia, de acabar por la fuerza con el absolutismo fernandino, el Pronunciamiento de Riego logra tan ansiado objetivo el primer día de enero de 1820. Comienza, así, un período de tres años largos, el llamado «Trienio Liberal» o «Constitucional», que concluye en septiembre de 1823 con la restauración de la monarquía absoluta. Fue durante este período cuando se puso de relieve por vez primera la dificultad, incluso la imposibilidad, de poner en planta la monarquía prevista en la Constitución de Cádiz, restablecida en marzo...

  10. Capítulo 6 EL SEGUNDO EXILIO LIBERAL Y EL DEBATE SOBRE LA MONARQUÍA
    (pp. 319-372)

    Con el restablecimiento del absolutismo, en septiembre de 1823, comenzó un nuevo éxodo liberal. Mayor y más largo que el de 1814. El contingente más numeroso de exiliados se dirigió a Inglaterra, país en el que se refugiaron José María Calatrava, José Canga Argüelles, Juan Álvarez Mendizábal, Francisco Javier Istúriz, Antonio Alcalá Galiano, Agustín Argüelles y Álvaro Flórez Estrada, por citar tan sólo a algunos de los más sobresalientes. Como ha escrito Vicente Llorens Castillo, quien ha estudiado de forma muy sugestiva la actividad de los refugiados españoles, muy en particular la literaria, durante estos años «las circunstancias históricas convirtieron...

  11. Capítulo 7 LA DIFÍCIL TRANSICIÓN A LA MONARQUIA CONSTITUCIONAL
    (pp. 373-432)

    La muerte de Fernando VII volvió a plantear el problema constitucional de España. La solución que expuso Francisco Cea Bermúdez, a la sazón presidente del Consejo de Ministros, en su Manifiesto de 4 de octubre de 1833 era demasiado timorata⁴. A pocos convencía su anacrónico intento de exhumar un programa de gobierno acorde con el despotismo ilustrado carlotercerista, pero no con los nuevos tiempos que corrían. Las reformas administrativas y económicas que Cea anunciaba, aunque necesarias, eran insuficientes para el liberalismo, incluso para el más moderado. María Cristina no tuvo más remedio que destituir a Cea y, el 15 de...

  12. CONCLUSIÓN
    (pp. 433-436)

    La Constitución de 1812, de acuerdo con la francesa de 1791, establecía una forma de gobierno muy singular, incluso extraña, si se analiza a la luz de la posterior historia constitucional de ambos países e incluso de otros, como Portugal. Esta forma de gobierno se basaba en una separación muy neta entre el rey y sus ministros, de un lado, y las Cortes, de otro. Un punto de partida que obedecía, sin duda, al influjo del iusnaturalismo revolucionario del siglo XVIII, tan racionalista y mecanicista, muy en particular a una determinada concepción del dogma de la soberanía nacional y de...

  13. FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA
    (pp. 437-466)
  14. ÍNDICE ONOMÁSTICO
    (pp. 467-480)