La conquista de Lisboa

La conquista de Lisboa: Violencia militar y comunidad política en Portugal, 1578-1583

RAFAEL VALLADARES
Series: Estudios
Copyright Date: 2008
https://www.jstor.org/stable/j.ctt6wptn2
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    La conquista de Lisboa
    Book Description:

    Es un tópico historiográfico que la incorporación de Portugal a la Monarquía de Felipe II se debió más a la negociación con los privilegiados del reino que a la invasión realizada por el duque de Alba en 1580. Sin embargo, una relectura de las fuentes y los nuevos enfoques sobre la violencia o la comunidad política invitan a cuestionar esta visión. De esta forma, la resistencia, sobre todo popular, a la entronización filipina se presenta como un capítulo esencial motivado por la descomposición del cuerpo político luso anterior a la crisis dinástica de los Avís. Así se entiende que la candidatura del Prudente en Portugal actuara como el catalizador de una devastadora confrontación civil sustentada en un patriotismo comunitario antes que en un nacionalismo patriótico entre castellanos y portugueses. Finalmente, la violencia practicada en el conflicto superó todas las previsiones y afectó a la imagen de los Austrias en Portugal hasta que el reino volvió a ser independiente en 1640.

    eISBN: 978-84-15817-44-4
    Subjects: History

Table of Contents

  1. Front Matter
    (pp. 1-8)
  2. Table of Contents
    (pp. 9-10)
  3. Agradecimientos
    (pp. 11-14)
  4. Abreviaturas
    (pp. 15-16)
  5. Presentación
    (pp. 17-20)

    Como toda ciudad importante, Lisboa ha sido objeto de conquista en más de una ocasión.Sobre la expugnación de Lisboaha venido a convertirse en el título de una vibrante crónica medieval sobre la toma de la ciudad a los moros el 25 de octubre de 1147 que bien podría valer para otros episodios similares vividos allí posteriormente¹. De uno de ellos tratan precisamente estas páginas: de la guerra que en el verano de 1580 libraron las fuerzas de Felipe II contra aquellos portugueses que se opusieron a la integración de la Corona lusa en la Monarquía Hispánica.

    En esencia,...

  6. Parte Primera Violencia

    • Preámbulo. Un fresco pintado en Génova
      (pp. 23-54)

      Deja sin aliento. Al chocar nuestra mirada con la bóveda del gran salón del palacio Spinola de Génova, lo que hallamos allí es una representación excelsa del «Asedio de Lisboa por el duque de Alba». Aunque los hechos que evoca la pintura sucedieron en agosto de 1580, su autor, el también genovés Lazzaro Tavarone —el «Lázaro Tavarón» de las fuentes españolas—, la realizó entre 1614 y 1615. Desde entonces, y pese a su magnífica ubicación y extraordinaria factura, la obra ha pasado casi desapercibida para los historiadores consagrados al Portugal hispánico. La historia de este libro comenzó, en realidad,...

    • Capítulo 1 La elección de Alba
      (pp. 55-70)

      «Salió a caballo con casaca blanca y azul (colores del Escudo de las Armas de los Toledo)» ¹. Hasta que el duque de Alba se halló dispuesto para encabezar su ejército camino de Lisboa, allá por fines de junio de 1580, habían transcurrido varios meses de intensos preparativos. La naturalidad con que hoy encajamos su figura al frente de la conquista de Portugal desafía algunos puntos establecidos por la historiografía.

      Los motivos de por qué se escogió a Alba para aquella difícil campaña no guardan relación directa con su alegada experiencia militar, desde luego incontestable, sino más bien con el...

    • Capítulo 2 Las leyes de la guerra
      (pp. 71-84)

      En julio de 1579 el embajador veneciano en Madrid se hacía eco de lo que ya era un secreto a voces: que «lo más importante de todo el negocio» consistía «en apoderarse de Lisboa» . Aseguraba incluso que Felipe II había ordenado el bloqueo marítimo de la ciudad para rendirla por hambre si el rey don Enrique moría antes de que el ejército terrestre estuviera dispuesto en Extremadura ¹. Tal vez entonces ya existía la tentación de pensar que la historia de Portugal podía escribirse con la historia de Lisboa y, por exagerada que fuera esta visión, contenía parte de...

    • Capítulo 3 El asalto a Lisboa
      (pp. 85-108)

      A medida que surgían problemas de difícil solución política el ejército de Alba se inclinó cada vez más por decisiones basadas en la fuerza. Una vez dejado atrás el Alentejo —con guarniciones austracistas en sus plazas más importantes— y alcanzada la costa a la altura de Setúbal, el asedio y toma de Lisboa se presentaba inminente, pero tanto como la resistencia contra Felipe II comenzaba también a desbordar las previsiones.

      El primer capítulo estrictamente bélico de la guerra de Portugal sucedió justamente en Setúbal. Sin embargo, el primer saqueo propiamente dicho le cupo en suerte a Villaviciosa, lugar de residencia...

    • Capítulo 4 No pensé que eran tantos
      (pp. 109-138)

      El primer síntoma de la inseguridad del gobierno de Felipe II tras la toma de Lisboa vino dado por el áspero debate que tuvo lugar en torno a la categoría militar de lo sucedido en Alcántara. Puesto que en los angustiosos días previos al asalto a Lisboa la preocupación se había concentrado en evitar el saco de la ciudad, se entiende que la primera reacción del entorno filipino al saber que el objetivo estaba logrado fuera de satisfacción. En Badajoz «loaban mucho por haber excusado el saco de Lisboa, haciendo [Alba] en un punto oficio de conquistador y defensor» ¹....

    • Capítulo 5 Acabar esto de esta vez (Azores)
      (pp. 139-154)

      En portugués, «angra» significa ensenada. La ciudad más importante de la principal isla de las Azores se llamaba así, Angra, en honor a la acogedora rada que los marinos surcadores del pleno Atlántico hallaban en la costa meridional de Terceira. Desde su descubrimiento en el siglo XV, el archipiélago de las Azores se había convertido en una escala fundamental para el tráfico procedente de África y la India en su regreso a Portugal y, ya en el siglo XVI, para el relacionado con América. Despobladas en su origen pero de suelo fértil gracias al sustrato volcánico y a las generosas...

  7. Parte Segunda Comunidad

    • Capítulo 6 La ciudad tras la conquista
      (pp. 157-178)

      Después de su rendición, Lisboa daba el aspecto de una ciudad profundamente abatida. La mitología del siglo XVI había defendido contra toda probabilidad que la acogedora ciudad del Tajo debía su fundación al mítico héroe Ulises, pero en las circunstancias de 1580 ni siquiera una ensoñación de esta naturaleza sirvió para encubrir la realidad. Desde agosto de este año, la vida diaria se desenvolvía bajo la mirada jactanciosa del tropel de vencedores que paseaban por las calles su triunfo reciente. Armados con mosquetes y mucha desconsideración, las situaciones de conflicto nacían en cada esquina a poco que la arrogancia de...

    • Capítulo 7 Los deseos del rey
      (pp. 179-194)

      Las tropas de Alba que tomaron Lisboa ignoraban todo sobre lo que había sucedido intramuros de la ciudad. La convulsión sufrida en Portugal en el verano de 1580 sólo había sido la cima de una escalada de desórdenes de naturaleza diversa que habían terminado por derrumbar el sentido mismo de la existencia colectiva. En realidad, los portugueses arrastraban más de veinte años sometidos a un conjunto de experiencias de elevada intensidad en varios campos. La minoría de edad de un rey, las regencias, las oleadas de peste, los fracasos militares, los apuros financieros e incluso las crisis dinásticas eran moneda...

    • Capítulo 8 Se matarán entre ellos (Guerra Civil)
      (pp. 195-208)

      El origen de los tópicos con los que la historiografía comenzó a caracterizar las últimas etapas del Portugal de los Avís tal vez podría hallarse en otra de las páginas del relato de Conestaggio. Según el genovés, en el verano de 1580 entre el pueblo luso corría la voz de que «con Sebastián había reinado la temeridad. Con Enrique, una irresoluta ignorancia. Con los Gobernadores, la confusión. Y con don António, la injusticia» ¹. Esta secuencia de la supuesta degradación del gobierno de Portugal durante los últimos doce años estaba concebida, obviamente, para desembocar en la, también supuesta, restauración...

    • Capítulo 9 La comunidad abandonada
      (pp. 209-228)

      La crisis de incorporación de Portugal a la Monarquía Hispánica no reveló tanto el resquebrajamiento de una nación cuanto el de una comunidad. De hecho, de los elementos de identidad más determinantes con los que en aquel tiempo se construía el concepto de nación —el territorio, la religión, la historia (más o menos fantástica) y la lengua— sólo este último vio su estatuto parcialmente disminuido bajo los Felipes a causa de la expansión del castellano ¹. Cuando más claramente se percibe esta realidad es al acercarnos a ella desde la cultura política de entonces. Probablemente, fue en Lisboa donde este...

    • Capítulo 10 La rebelión popular
      (pp. 229-262)

      Para quien pensara que el nexo entre las élites y la población se agotaba en espacios más o menos ordenados quedaban otros ámbitos igualmente reñidos. Además de la predicación en los templos o de representaciones teatrales (algunas, como se vio, bastante inoportunas), el debate sucesorio «era discutido en las calles, en las tabernas, en la plaza pública». Empezó a circular «una abundante literatura panfletaria anónima, comprometida, que generaba una profunda intranquilidad» ¹. Bajo figuraciones tan dramáticas y directas como un Portugal o una Lisboa antropomorfos, se apelaba a la gente «trayendo a la memoria» argumentos de tipo histórico y religioso,...

  8. Epílogo. La leyenda del triunfo negociado
    (pp. 263-294)

    «Y esta ciudad es la que todo lo gobierna»¹. Pasado elaccidentede la conquista de Portugal, los ministros de Felipe II iban por fin a ver cumplido el sueño de escenificar el triunfo del monarca en Lisboa. El tópico repetido desde la Edad Media de que era la princesa la que mandaba en la suerte de toda Lusitania resplandecería de nuevo durante los fastos de bienvenida celebrados allí en honor del Prudente, quien haría su Corte de Lisboa entre el verano de 1581 y el invierno de 1583. Como todo ritual de imagen, la entrada de Felipe II en...

  9. Bibliografía
    (pp. 295-308)
  10. Índice de nombres y lugares
    (pp. 309-316)
  11. Back Matter
    (pp. 317-318)