Espejo de sombras

Espejo de sombras: Sujeto y multitud en la España del siglo XVIII

ALBERTO MEDINA DOMÍNGUEZ
Series: Estudios
Copyright Date: 2009
https://www.jstor.org/stable/j.ctt6wpv0b
  • Cite this Item
  • Book Info
    Espejo de sombras
    Book Description:

    El 23 de marzo de 1766, ante la plebe amotinada que rodea su palacio al grito de «¡Viva el Rey, Muera Esquilache!», Carlos III se enfrenta a un gesto de lealtad convertido paradójicamente en amenaza. Lo que contempla ante sí son los límites de un proyecto político y disciplinario que, creando nuevos modelos de subjetividad, aspira a constituir un «pueblo» moderno que corresponda a un nuevo modelo de nación. El intento de dar forma a una imprevisible y caótica «multitud» se enfrenta a su propia resistencia a constituirse en cómplice del Estado. Este libro aborda la negociación y el enfrentamiento entre concepciones diversas de sujeto y pueblo, procesos que no fueron recogidos tan sólo en el espacio explícitamente político, sino también artístico. La pintura de Tiepolo, Goya o Mengs; el teatro de Moratín, García de la Huerta o Ramón de la Cruz; la obra de incipientes «creadores de opinión» como Feijoo o Torres Villarroel, fueron espacios múltiples en los que no sólo se retrató un contexto en crisis, sino también ámbitos donde se formaron modelos de subjetividad en lectores y espectadores cuyos placeres artísticos no fueron ajenos a su carácter de ciudadanos, súbditos o rebeldes.

    eISBN: 978-84-15817-52-9
    Subjects: History

Table of Contents

  1. Front Matter
    (pp. 1-8)
  2. Table of Contents
    (pp. 9-10)
  3. INTRODUCCIÓN
    (pp. 11-30)

    El 24 de marzo de 1766, entre el temor y el estupor, Carlos III contempla la multitud agolpada a las puertas del Palacio Real. Desde su balcón principal y flanqueado por sus ministros, pero también por el padre fray Juan de Cuenca, «Misionero y Predicador de Plazas», el rey asiente en silencio ante los ojos de la plebe tras cada una de las peticiones del pueblo leídas por el sacerdote. El tercero de los Borbones en acceder al trono de España confronta un sueño momentáneamente roto. Convertir a esa multitud en un pueblo disciplinado, en una serie de individuos abiertos...

  4. Capítulo I LA MONARQUÍA IMAGINADA: TIEPOLO Y MENGS EN EL PALACIO REAL
    (pp. 31-56)

    España disfruta de una peculiar ejemplaridad en la Europa del siglo XVIII: es el modelo en contra del cual se define cualquier idea o desarrollo moderno. Para la nueva Europa ilustrada, España supone una radical exterioridad, una frontera infranqueable marcada por el anacronismo e impermeable a la modernidad. Su supuesto apego a la superstición, la ignorancia y el fanatismo religioso, su desdén por el trabajo y el desarrollo científico, hacen necesario aislar simbólicamente el país en una alteridad preventiva para evitar el contagio. Esa suerte de cuarentena cultural debe ser entendida en el contexto de un creciente aislamiento político. Felipe...

  5. Capítulo II ENSAYO, ESCEPTICISMO Y ESFERA PÚBLICA: TORRES VS. FEIJOO
    (pp. 57-82)

    En 1778 y a raíz del proceso inquisitorial llevado a cabo en contra de una de las figuras claves del reformismo ilustrado, Pablo de Olavide, la Inquisición detiene e interroga al abate Felipe Samaniego¹. A cambio de su absolución, los inquisidores le exigen una lista de las personas con las que había tenido conversaciones en torno a los autores prohibidos presentes tanto en la biblioteca de Olavide como en la suya (nombres como Voltaire, Hobbes, Spinoza, D’Alambert o Rousseau). Para sorpresa y embarazo de sus acusadores, el abate presenta una pormenorizada lista en la que aparecen buena parte de las...

  6. Capítulo III EL ESTADO A ESCALA: TEATRO Y PÚBLICO EN EL SIGLO XVIII
    (pp. 83-136)

    En su «Carta sobre el teatro» de 1786, Samaniego hace explícita una idea ubicua aunque a veces solapada en el extenso corpus de textos del siglo XVIII en torno al teatro. Si, en buena parte de ellos, la reforma se exige una y otra vez con obsesiva insistencia es porque el espacio teatral es concebido como metonimia del Estado, laboratorio limitado donde llevar a cabo un ensayo de transformación que ha de traspasar las paredes de los corrales¹ para prender en la sociedad. Los cambios que se proponen tanto en la estética como en las condiciones de representación son semilla...

  7. Capítulo IV EL «CUERPO QUIMÉRICO»: ANATOMÍA DE LA MULTITUD EN LA REVUELTA DE ESQUILACHE
    (pp. 137-172)

    En la tarde del 23 de marzo de 1766, Domingo de Ramos, estalla en Madrid una revuelta popular que en pocos días se extenderá por numerosas ciudades de la península. Siete años después de su llegada al trono, Carlos III es sorprendido por una violencia que ve demasiado cerca. Los amotinados llegan hasta las mismas puertas del Palacio Real y llevan a cabo una serie de peticiones que, con la presencia de la masa popular en torno al palacio, se acercan bastante a la exigencia. La situación es insólita y carece de precedentes en la península. A pesar de que...

  8. Capítulo V CARNAVAL Y ESPECTÁCULO DE LA MULTITUD: JUEGOS DE MÁSCARAS EN LUIS PARET Y ALCÁZAR Y FRANCISCO DE GOYA
    (pp. 173-212)

    Tras la revuelta de Esquilache, el conde Aranda es encargado de devolver el orden y la estabilidad a la nación. Su estrategia no se limitará en modo alguno a la represión, de hecho, una de las medidas políticas más importantes adoptadas durante su mandato parecería más bien una concesión a los rebeldes. Apenas unos meses después de la revuelta, el 26 de junio de 1766, se publica una instrucción por la que se hace posible, por primera vez, un cierto nivel de participación popular en la vida política del país. Se instauran en los gobiernos municipales las figuras del personero...

  9. Capítulo VI LA NACIÓN AUSENTE: JOSÉ CADALSO O LA CIUDADANÍA COMO MÁSCARA
    (pp. 213-226)

    En su autobiografía, Cadalso narra con orgullo la ocasión en la que sus buenos oficios salvaron al conde O’Reilly de la ira del populacho. En el contexto de la revuelta de Esquilache, entre otras muchas cosas, como hemos visto, una explosión de xenofobia y sentimientos ultranacionalistas, Cadalso logra, con apenas «cuatro dichos andaluces», calmar a los exaltados (Autobiografía,p.98)¹. En ese instante es capaz de encarnar todo lo contrario de lo que O’Reilly representa. Si el conde, nacido en irlanda pero criado y educado en España, personifica la odiada presencia de políticos extranjeros en la Corte de Carlos III (siendo...

  10. CONCLUSIÓN
    (pp. 227-230)

    En la estela de la revolución francesa, las concepciones de la multitud se tiñen de una paradoja recurrente. Una y otra vez se alude a su carácter heterogéneo y anónimo. Es un cuerpo sin rostro al que, sin embargo, no deja de buscársele uno. Para Michelet, será nada menos que el de la nación francesa; para Taine, una deforme versión del buen salvaje de Rousseau. Años más tarde Le Bon concibe el anonimato y el contagio de la multitud como necesario preludio de su sugestión por parte de un líder¹. La multitud no es nada sin el que sabe darle...

  11. BIBLIOGRAFÍA
    (pp. 231-240)
  12. ÍNDICE ONOMÁSTICO
    (pp. 241-246)
  13. Back Matter
    (pp. 247-247)