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Cristóbal Colón

Cristóbal Colón: Misterio y grandeza

LUIS ARRANZ MÁRQUEZ
Copyright Date: 2006
https://www.jstor.org/stable/j.ctt6wpsm4
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  • Book Info
    Cristóbal Colón
    Book Description:

    Se cumplen 500 años de la muerte de Cristóbal Colón, el gran descubridor del Nuevo Mundo. Su espectacular e inesperado descubrimiento no ha dejado de interesar ni a los historiadores expertos ni a los simples curiosos. Los enigmas que envuelven su biografía, así como los intereses nacionales que se han disputado su patria, nacimiento, restos y sepultura, siempre le situaron en el centro de la actualidad. Esta biografía nos acerca a los puntos más significativos de su misteriosa existencia. Llama la atención sobre los recovecos y contradicciones que rodean casi todo el proceder del descubridor. Y estudia el almirante y su magna invención como ejemplos de una época en pleno cambio, una síntesis de ciencias, saberes y necesidades que permitieron culminar el mayor proceso de ensanchamiento del mundo. Ahí reside parte de su grandeza y también la dificultad para adentrarse en el personaje y su obra descubridora.

    eISBN: 978-84-15817-34-5
    Subjects: History

Table of Contents

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  1. Front Matter
    (pp. 1-8)
  2. Table of Contents
    (pp. 9-12)
  3. PROEMIO
    (pp. 13-20)
  4. CAPÍTULO I SEMBLANZA DE UN DESCUBRIDOR
    (pp. 21-28)

    A falta de pinturas o grabados auténticos y de época sobre el gran descubridor de América, es la pluma meticulosa y abundante del cronista contemporáneo fray Bartolomé de Las Casas la que nos facilita algunos rasgos significativos para una semblanza del gran descubridor. De las cualidades naturales de don Cristóbal Colón nos dice Las Casas que era «de alto cuerpo, más que mediano; el rostro luengo y autorizado; la nariz aguileña; los ojos garzos; la color blanca, que tiraba a rojo encendido; la barba y cabellos, cuando era mozo, rubios, puesto que muy presto con los trabajos se le tornaron...

  5. CAPÍTULO II LA DOCUMENTACIÓN COLOMBINA
    (pp. 29-46)

    Si alguien piensa que las polémicas creadas en torno al descubridor de América están en proporción directa con los vacíos documentales que envuelven al personaje, el caso colombino no se ajusta a norma, también es raro. Colón escribió mucho; sus sucesores siguieron escribiendo mucho y pleiteando contra la Corona y entre ellos mismos; y, por si fuera poco, la Corona discutió a los Colón méritos y privilegios replicando con escritos pretensiones y propuestas.

    En este sentido, es exacto y muy ajustado el dicho que a modo de chascarrillo corría de boca en boca a mediados del siglo XVI, recogido por...

  6. CAPÍTULO III EL MEDITERRÁNEO EN VÍSPERAS DE LOS DESCUBRIMIENTOS
    (pp. 47-68)

    Un descubrimiento tan sorprendente y grandioso, tan nuevo y revolucionario como el que culminó Cristóbal Colón en 1492 no es algo repentino ni casual. Requiere, entre otras cosas, imaginación para soñar lo nuevo, ideas varias que predispongan, necesidades que faciliten cualquier esfuerzo, hombres tenaces, medios materiales que lo posibiliten y tiempo para culminar el proceso. Todo esto explica que hablar de Colón sea situarnos en la vorágine de los grandes descubrimientos europeos de los siglos bajomedievales para poder entender el éxito de 1492.

    A finales del siglo XIII, Europa tenía una somera idea de esa zona imprecisa que llamaba las...

  7. CAPÍTULO IV EL ATLÁNTICO Y LA NAVEGACIÓN DE ALTURA
    (pp. 69-92)

    Tras el Mediterráneo, las expectativas atlánticas eran otra cosa. Los avances por África significaron adaptarse al medio, familiarizarse con las islas cercanas, con el oleaje y el costear difícil, observar sus vientos y corrientes, entrar en contacto con gentes diversas, climas dispares, adelanto de riquezas, oro y esclavos, navegar durante meses sin otro horizonte que un inmenso cielo y la mar, siempre la mar.

    Aquellos sueños, leyendas e imaginaciones bajomedievales fueron avivando la necesidad de buscar la fuente de riqueza asiática hasta convertirse en objetivo primordial para muchos europeos.

    Metidos en el siglo XV, Europa, impotente, no hacía más que...

  8. CAPÍTULO V A VUELTAS CON LA PATRIA DE COLÓN
    (pp. 93-110)

    La mayor parte de los historiadores considera al hijo natural del Descubridor, Hernando Colón, como el principal artífice de las confusiones creadas en torno al lugar de nacimiento y a la patria de Colón. Conocedor como pocos de los papeles y documentos colombinos y ecudriñador de todo lo que afectaba a la fama de su padre, fue un gran defensor del buen nombre familiar, a la vez que autor de la primera historia que dio a conocer la vida y andanzas descubridoras del gran navegante. Tal personaje, inteligente y decidido, preocupado hasta la obsesión por defender la gloria paterna, que...

  9. CAPÍTULO VI COLÓN, APRENDIZ DE NAVEGANTE EN EL MEDITERRÁNEO
    (pp. 111-118)

    Aunque su hijo Hernando se esfuerce en presentamos a un Cristóbal Colón sabio y experto en letras, lo que engrandecería aún más al personaje y explicaría de una forma más lógica y no tan casual el descubrimiento de América, lo cierto es que el descubridor careció de una formación científica sólida. Y lo que nadie acepta, excepto su hijo, es que tuviera estudios universitarios o, como él dice, que hiciera estudios en la Universidad de Pavía.

    Sus estudios universitarios son leyenda pura. Don Cristóbal Colón es un autodidacta; un hombre que va aprendiendo al contacto con los que le rodean;...

  10. CAPÍTULO VII COLÓN SE DOCTORA COMO NAVEGANTE EN EL ATLÁNTICO
    (pp. 119-138)

    La estancia portuguesa, por larga y trascendental para el descubrimiento de América, cobra tintes especiales de importancia contrastada. Casi un decenio (1476-1485) viviendo en Portugal y siendo como vecino y natural de ese reino, casándose allí y emparentando con una familia, dicen que de cierto relieve social, navegando por mares celosamente reservados a los portugueses, alcanzando predicamento en la corte y consideración ante el rey; casi diez años —insisto— y todo lo que conocemos de tan larga etapa se debe exclusivamente a relatos y recuerdos posteriores del propio Colón, o de cronistas que escribieron tras el triunfo colombino, o a...

  11. CAPÍTULO VIII ¿CONOCÍA COLÓN LAS TIERRAS QUE QUERÍA DESCUBRIR?
    (pp. 139-154)

    Este viejo asunto empezó a gastar tinta y papel a poco de descubrirse el Nuevo Mundo. Durante largo tiempo, el empeño de los historiadores ha sido cómo hilvanar al personaje Colón con la realidad que descubre, sorprendente y genial.

    Nadie ignora que la clave del gran descubrimiento colombino está en su revolucionario proyecto hecho en parte realidad. No era sólo cuestión de elaborar un plan original, novedoso y contrario a lo que sostenían los entendidos de la época, como así hizo, sino también, y por igual, empeñarse en ello con inmenso tesón, buscando apoyos y logrando el respaldo de los...

  12. CAPÍTULO IX EL PROYECTO DESCUBRIDOR COLOMBINO
    (pp. 155-174)

    El proyecto descubridor que imagina, elabora y culmina don Cristóbal Colón durante un decenio aproximadamente es la piedra angular de su magno descubrimiento y, consiguientemente, de la importancia histórica de su protagonista. Siempre asoma el misterio en los momentos cumbres de la obra colombina. Y pocas veces se percibe y se registra con tanta claridad como en la elaboración, defensa y apoyo de su revolucionario proyecto descubridor.

    Para estudiar correctamente los parámetros en los que vamos a movernos al abordar este capítulo grande de la historia del descubrimiento del Nuevo Mundo, dos cronistas del primer momento nos plantean el problema...

  13. CAPÍTULO X «SIETE AÑOS ESTUVE YO EN SU REAL CORTE»
    (pp. 175-202)

    Un libro ya clásico del gran colombinista Juan Manzano tituló la etapa que va de 1485 a 1492 como «Los siete años decisivos de la vida de Cristóbal Colón». Y así fue. Durante estos años, nuestro personaje sorprendió a todos sin cesar. Dicen que no era nada ni nadie, pero frailes astrólogos lo apoyaron; cuando quiso entrevistarse con los reyes, estos lo recibieron; cuando se acercó a clérigos con predicamento en la corte, ellos mismos hablaron en su favor; cuando tuvo confidencias con algunos confesores de los monarcas, estos también lo creyeron; nobles con autoridad en la corte lo escucharon...

  14. CAPÍTULO XI EL GRAN VIAJE DESCUBRIDOR
    (pp. 203-236)

    Así de escueto se mostraba Colón, después de haber sido testigo de tantos hechos notables y de un acontecimiento con resonancias en toda la Cristiandad, como fue la toma de Granada. Satisfecho y exultante dejó la corte al tiempo que resonaba por las plazas y senderos de Castilla el bando real que daba tres meses a los judíos para abandonar España. La ironía del tiempo sorprende: si el 30 de abril completaba Colón el despacho que hizo posible el Descubrimiento, al día siguiente, el 31 de abril, se firmaba la expulsión judía. Nuevas tierras se abrían para un pueblo en...

  15. CAPÍTULO XII EL MUNDO CONOCE LA NOTICIA DEL DESCUBRIMIENTO
    (pp. 237-248)

    El Muy Magnífico Señor Don Cristóbal Colón supo atravesar la Mar Océana rumbo a poniente, recorrer parte de las islas antillanas, tomar el primer contacto con sus gentes, los pacíficos taínos, asombrarse y cantar al deslumbrante trópico, definir con precisión el rumbo de vuelta de las Indias, y ya en suelo de la vieja Iberia divulgar la noticia de su triunfo descubridor a los cuatro vientos, para regocijo de la Cristiandad toda. Todo ello lo hizo nuestro descubridor con gran maestría.

    Gustaba don Cristóbal de rodear algunos de sus actos, sobre todo los trascendentes, de una estudiada publicidad. Ejemplo de...

  16. CAPÍTULO XIII EL SEGUNDO VIAJE COLOMBINO Y DE POBLAMIENTO
    (pp. 249-262)

    Las jornadas catalanas de don Cristóbal Colón fueron inolvidables. Los reyes, la nobleza cortesana, el conjunto de la corte, miembros conspicuos del clero, embajadores, viajeros, y hasta una parte del pueblo fueron testigos de un triunfo tan señalado y tan saboreado. Y para escenificar la apoteosis colombina, los acompañantes indígenas, con sus vistosos plumajes representaban el trofeo.

    En junio, había deslumbrado ya a todos y, una vez satisfecho de honores y privilegios, el Almirante se dirigió a Sevilla siguiendo la ruta de la costa levantina a preparar nueva armada. Le acompañaba el que a partir de estos momentos iba a...

  17. CAPÍTULO XIV DOS FORMAS DE POBLAR FRENTE A FRENTE
    (pp. 263-280)

    Como experiencia clarificadora, el segundo viaje colombino resultó trascendental al ir poco a poco definiendo el modelo colonizador que en el futuro se iba a poner en práctica en las Indias. En los pocos años que siguieron al Descubrimiento, fueron surgiendo dos maneras de entender el poblamiento y la colonización de las nuevas tierras, acompañadas de fuertes tensiones entre las dos herencias culturales que confluían en la experiencia colombina. Quien mejor ha puesto de manifiesto el juego de intereses y las herencias históricas enfrentadas que han intervenido en la primera experiencia colonizadora del Nuevo Mundo fue Juan Pérez de Tudela...

  18. CAPÍTULO XV EL TERCER VIAJE COLOMBINO
    (pp. 281-304)

    El tiempo para el gran Almirante jugaba en su contra. Nuestro descubridor era consciente de que su triunfo cortesano de 1497 o se apoyaba en hechos concretos y satisfactorios o la empresa de las Indias cambiaría de rumbo irremisiblemente. Dicho de otra manera: o la factoría colombina seguía bajo su único mando con realidades convincentes en su haber y sin que se le fuera de las manos o la Corona prescindiría definitivamente de él por fracasado. Así estaban las cosas y así las debía sentir el gran Almirante, si analizamos la amargura de sus escritos y si valoramos el comportamiento...

  19. CAPÍTULO XVI EL CUARTO VIAJE COLOMBINO O ALTO VIAJE
    (pp. 305-322)

    Tras la caída y humillación sufridas, don Cristóbal Colón sabía que lo prioritario en esos momentos para él y para toda su familia no era embarcarse en otra aventura descubridora, sino velar por sus intereses y tratar de recuperar lo perdido. Con la tenacidad que le caracterizaba no dejó de escribir cartas de súplicas recordando promesas regias e invocando gestas pasadas. Tampoco faltaron memoriales de agravios elaborados por juristas anónimos apoyando sus derechos y, como su ascenso social se apoyaba en unos títulos y privilegios firmados en distintos momentos, no dudó en recopilarlos y distribuirlos entre personas e instituciones para...

  20. CAPÍTULO XVII LA MUERTE AL ACECHO
    (pp. 323-338)

    Una de las leyendas más inciertas creadas en torno a don Cristóbal Colón, especialmente al final de sus días, es aquella que se encargó de propalar la falsa creencia de que el descubridor vivió sus últimos años con extrema necesidad y murió en la pobreza. Semejante patraña nació como un recurso expresivo de una persona dolorida que se sintió injustamente tratada y exageró su desgracia. Al propagar esta imagen, más literaria que otra cosa, cronistas posteriores cercanos a Colón recogieron la antorcha y la divulgaron. Del resto se encargaron el romanticismo y el componente nacionalista decimonónico.

    El origen de esta...

  21. CAPÍTULO XVIII ¿QUÉ FUE DE LOS RESTOS DE COLÓN?
    (pp. 339-372)

    Desde la cuna hasta la tumba, casi todo lo que en vida rodeó a don Cristóbal Colón fue discutido y polémico. Mas lo curioso del caso ha sido que nos hemos acostumbrado tanto a la controversia colombina, a discutir todo, a dudar de casi todo, a opinar sobre lo que hizo y a juzgar lo que dejó de hacer, entre hipótesis, razonables unas y descabelladas otras, que difícilmente podemos ya prescindir de esta singularidad consustancial con lo colombino.

    Pero faltaba todavía un capítulo más: seguir hablando y polemizando sobre si las cenizas o los huesos del descubridor del Nuevo Mundo...

  22. A MODO DE COLOFÓN
    (pp. 373-376)

    Sería «bueno» que la ciencia no pretendiera desentrañar todos los enigmas que envuelven a Colón. Si a alguno le ha asaltado esa vana pretensión difícil lo tiene. Tratándose de Colón, la ciencia hablará, pero las gentes, por derecho propio, sabiendo mucho o poco, con fundamento o sin él, siempre opinarán. Sería muy bueno que la ciencia, por una vez, demostrara que los huesos de la urna de Sevilla están mezclados y unos fueran suyos, y otros de algún descendiente. Sería ya de fábula que los huesos de Santo Domingo estuvieran también mezclados, y por supuesto que nunca faltaran los del...

  23. BIBLIOGRAFÍA
    (pp. 377-388)
  24. CRONOLOGÍA COLOMBINA
    (pp. 389-396)
  25. ÍNDICE ONOMÁSTICO
    (pp. 397-405)