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Francisco Ferrer y Guardia

Francisco Ferrer y Guardia: Pedagogo, anarquista y mártir

JUAN AVILÉS
Copyright Date: 2006
https://www.jstor.org/stable/j.ctt6wpvqg
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  • Book Info
    Francisco Ferrer y Guardia
    Book Description:

    Francisco Ferrer y Guardia (1859-1909) fue un personaje singular. Su insólita condición de millonario subversivo, el extraño origen de su fortuna y su posible implicación en dos atentados contra Alfonso XIII le proporcionaron una imagen ambigua e inquietante. Se le condenó sin pruebas como jefe de la rebelión de la Semana Trágica, lo que provocó una campaña internacional de protesta que tuvo gran repercusión en la política española. Cien años después de que su colaborador Mateo Morral lanzara una bomba en Madrid sobre el cortejo nupcial de los reyes, ha llegado el momento de revisar su figura. Basado en una exhaustiva investigación en archivos y bibliotecas de España, Francia, Bélgica, Holanda y los Estados Unidos, este libro ofrece por primera vez una biografía completa de un conspirador revolucionario y pedagogo libertario considerado por algunos como un auténtico mártir laico

    eISBN: 978-84-15817-37-6
    Subjects: History

Table of Contents

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  1. Front Matter
    (pp. 1-8)
  2. Table of Contents
    (pp. 9-10)
  3. Prólogo
    (pp. 11-16)
  4. I Un catalán en París
    (pp. 17-30)

    París era a finales del siglo XIX una de las ciudades más atractivas de Europa. Su vida artística y literaria estimulaba a los jóvenes de talento, más o menos bohemios; sus lugares de diversión seducían a los ricos burgueses; su libertad resultaba acogedora para los exiliados políticos, llegados de Rusia o de España, y su actividad económica ofrecía oportunidades a quienes buscaban simplemente ganarse la vida. Era, en fin, una ciudad en la que podía abrirse camino un extranjero pobre pero con espíritu de iniciativa, como aquel Francisco Ferrer que había llegado en 1885.

    La verdadera prosperidad no le había...

  5. II Republicano, masón y librepensador
    (pp. 31-60)

    Cuando su mujer le disparó, Ferrer tenía treinta y cinco años y nada había hecho hasta entonces para suponer que su nombre alcanzaría un día fama internacional. De hecho, es poco lo que se sabe de su vida hasta aquella fecha. Contamos, sin embargo, con algún documento, algún comentario posterior suyo, algún recuerdo incierto transmitido por su hija Sol. Con tales elementos se reconstruyen en este capítulo los primeros años de su vida, prestando especial interés a su triple vocación de republicano, masón y librepensador, que en la Europa latina de la época respondía a tres manifestaciones de un mismo...

  6. III Un siglo se acaba
    (pp. 61-92)

    Si Ferrer hubiera tenido otro carácter y otras inquietudes, bien podrá haberse convertido en un apacible burgués, dedicado a gozar de la vida y de las mujeres con el respaldo de una saneada cuenta bancaria. Después de años de escasez económica y de disputas matrimoniales, todo parecía sonreírle en aquel París que vivía los últimos años del siglo XIX. El amor le llegó en la persona de una joven francesa, Léopoldine Bonnard, que le dio un hijo en 1900, mientras que el dinero le llegó de una dama de más edad, Ernestine Meunier, quien le legó una pequeña fortuna cuando...

  7. IV La Escuela Moderna
    (pp. 93-126)

    Si la posteridad recuerda a Ferrer, ello se debe en primer lugar a su trágica muerte. Pero su muerte no habría tenido la enorme repercusión que tuvo si Francisco Ferrer y Guardia no hubiera sido el director de la Escuela Moderna, es decir, el impulsor de un proyecto educativo racionalista en el marco de una España en la que la impronta católica en el sistema educativo era dominante. No se hubiera convertido en un mártir reverenciado por las izquierdas si hubiera sido simplemente un anarquista, pero al tratarse de un pedagogo laico fue inmediatamente incorporado al panteón imaginario en el...

  8. V El camino de la revolución
    (pp. 127-144)

    Un anarquista catalán que conoció bien a Ferrer, Albano Rosell, escribió que, más que un hombre de ideas definidas, aquel había sido un partidario de la revolución por la revolución, como su antiguo jefe Ruiz Zorrilla ¹. En realidad adoptó el ideal anarquista en mayor medida de lo que el purista Rosell pensaba, pero es cierto que siempre mostró una disposición a apoyar cualquier medio que pudiera conducir a la revolución, incluida por supuesto la colaboración con los republicanos. En el capítulo anterior hemos visto cómo la pedagogía de la Escuela Moderna estaba destinada a combatir los mitos de la...

  9. VI Contra Alfonso XIII: el atentado de París
    (pp. 145-166)

    Los dos intentos de asesinato que sufrió el rey Alfonso XIII, en París en 1905 y en Madrid en 1906, no fueron plenamente esclarecidos en su tiempo por la justicia y no resulta fácil hacerlo hoy. Existe, sin embargo, una impresionante cantidad de información sobre ellos, procedente de distintas fuentes, que nunca hasta ahora se había examinado conjuntamente. En los dos siguientes capítulos la utilizamos para reconstruir ambos atentados y tratar de responder a la pregunta de si estuvo Ferrer implicado en ellos.

    El primer problema es establecer la relación de Ferrer con la reaparición clandestina deLa Huelga General,...

  10. VII Contra Alfonso XIII: el atentado de Madrid
    (pp. 167-196)

    El atentado de laruede Rohan no había sido esclarecido. No se había identificado el autor material del mismo y los procesados por su relación con las bombas empleadas fueron absueltos. Sólo un leve indicio, el mensaje que envió a Malato precisando la fecha en que llegaría a París el rey, apuntaba hacia una posible implicación de Ferrer, por lo que no es extraño que este ni siquiera fuera llamado a declarar. Exactamente un año después, Alfonso XIII sufrió un atentado en Madrid y esta vez el autor material fue identificado sin lugar a dudas. Se trataba de un...

  11. VIII Pedagogía y revolución
    (pp. 197-214)

    De nuevo en libertad, Ferrer volvió a sus dos pasiones, la pedagogía y la revolución, estrechamente ligadas desde su perspectiva. Sin abandonar los contactos conspirativos, fue a su proyecto de renovación pedagógica a lo que más atención prestó en sus dos últimos años de vida. No trató, sin embargo, de reabrir la Escuela Moderna, sino que prefirió lanzar una campaña internacional en favor de una escuela racionalista, que él concebía como el mejor medio para preparar la futura revolución.

    El 16 de junio Ferrer regresó a Barcelona acompañado por Soledad Villafranca y Emiliano Iglesias, su abogado. En los andenes de...

  12. IX Proceso y muerte
    (pp. 215-246)

    Ferrer había sido absuelto en el proceso de 1907, a pesar de que muy probablemente era culpable de complicidad en el atentado de Morral. Dos años después se enfrentó de nuevo a un proceso, acusado de haber dirigido el movimiento insurreccional que ha pasado a la historia como la Semana Trágica. Esta vez fue condenado y, sin embargo, la opinión dominante en la historiografía es que era inocente de ese cargo. Este capítulo se centrará, por tanto, en el análisis de las pruebas que llevaron a su condena, para tratar de establecer si esta tuvo o no fundamento.

    La insurrección...

  13. X Un mártir laico
    (pp. 247-270)

    Hemos visto en el capítulo anterior que Ferrer carecía de apoyos en Barcelona y en España, que las derechas le odiaban y que entre los propios republicanos gozaba de escasa simpatía. Parecía por ello el chivo expiatorio adecuado para hacerle cargar con la responsabilidad intelectual de toda la violencia desatada en la Semana Trágica, sin generar reacciones adversas. De hecho no hubo en España una movilización en favor de su indulto. Sin embargo, todo cambió tras su fusilamiento. Antonio Maura se encontró con una formidable campaña en su contra que forzó su dimisión y ello a su vez generó una...

  14. Epílogo
    (pp. 271-280)

    En el verano de 1910, tras constatar que la mayor parte de los refugiados españoles habían regresado a su país, que la represión en España no era ya tan dura y que la vida pública había retomado allí la normalidad, el Comité de Defensa de las Víctimas de la Represión Española estimó concluida su tarea y se disolvió. En total había recaudado 17.820 francos, de los que 9.140 habían sido utilizados en la campaña de agitación y 8.680 se habían empleado en ayudar a los refugiados y a los presos españoles. Había hecho imprimir 15.000 carteles y 300.000 proclamas, además...

  15. Fuentes y bibliografía
    (pp. 281-290)
  16. Índice onomástico
    (pp. 291-301)